BARILOCHE | MEDIDA CAUTELAR
Tenía tobillera y prohibición de acercarse a su expareja: ahora quedó presa por siete días para evaluar su situación
El juez de Garantías César Lanfranchi dispuso siete días de prisión preventiva mientras profesionales evalúan su situación de salud y si comprende las restricciones impuestas, puede intervenir en el proceso y necesita un abordaje específico. La Defensa planteó además que se tenga en cuenta la perspectiva de género, situaciones de violencia incorporadas al expediente y un presunto consumo problemático.
El hecho investigado ocurrió durante la madrugada del 28 de junio. Según la acusación fiscal, en medio de una discusión la mujer habría atacado con un arma blanca a su expareja y le provocó una herida en el cuello, considerada grave por el riesgo que representó para su vida.
Pero la situación cautelar de la imputada ya tenía antecedentes. Se encontraba bajo libertad monitoreada, con un domicilio informado y una serie de restricciones: no podía acercarse ni contactar a la víctima, sus familiares u otras personas vinculadas con la investigación. Tampoco podía aproximarse a la vivienda ni al hospital donde el hombre permanecía internado.
Las únicas excepciones estaban vinculadas con situaciones de urgencia o turnos médicos debidamente justificados.
El problema apareció con el dispositivo electrónico. Una alerta informó la apertura de la pulsera y, posteriormente, se constató que la tobillera estaba dañada. Como consecuencia, ya no era posible mantener su geolocalización.
Ante esa situación, el fiscal Marcos Sosa Lukman pidió modificar la medida cautelar. El objetivo no fue solamente reforzar el control: la Fiscalía planteó la necesidad de determinar si la imputada comprende las disposiciones judiciales, si puede participar adecuadamente del proceso y si requiere una atención específica vinculada con su salud.
La Defensa Pública prestó conformidad con una prisión preventiva de siete días, aunque dejó abierta la posibilidad de revisar la medida una vez conocidos los informes profesionales. También pidió que la situación sea analizada de manera integral, considerando la perspectiva de género, los antecedentes de violencia incorporados al legajo y el consumo problemático que atravesaría la mujer.
El juez Lanfranchi declaró legal la detención y dispuso la prisión preventiva por el plazo acordado. Cumplidos esos siete días, la medida podrá modificarse de acuerdo con los resultados de las evaluaciones y las indicaciones de los equipos de salud.
Por las características del caso, la Justicia mantuvo además las restricciones destinadas a proteger la identidad de la imputada. Su nombre, imágenes, datos identificatorios y la declaración realizada durante la audiencia no pueden ser difundidos.