BARILOCHE | LA DUDA ES LA CALIFICACIÓN
Caso Chávez: lo atropelló dos veces e irá a juicio por homicidio doloso
El episodio ocurrió el 6 de enero de 2026, alrededor de las 18, en el domicilio de Chávez, ubicado a unos 800 metros de la balsa Maroma, en Villa Llanquín. De acuerdo con la hipótesis fiscal, ambos protagonizaron un altercado y Cariman subió a una Ford Ranger que estaba dentro del predio.
Según esa reconstrucción, el acusado dio marcha atrás con la camioneta, atravesó la tranquera y embistió a Chávez con la rueda delantera derecha. La víctima quedó debajo del vehículo. Luego, siempre de acuerdo con la acusación, Cariman volvió a retroceder y lo atropelló por segunda vez.
Después habría descendido de la camioneta, observado a Chávez y abandonado el lugar. Un testigo presencial registró parte de la secuencia en video y aportó su declaración a la Policía y a la Fiscalía.
Chávez fue encontrado tendido boca arriba y todavía con signos vitales. La autopsia estableció que murió como consecuencia de un traumatismo severo y determinó alrededor de 20 lesiones en el pecho, tórax y abdomen.
Horas después, a las 21:48, Cariman fue interceptado por efectivos policiales. En esa oportunidad, según la acusación que se formuló inicialmente, habría amenazado de muerte a dos policías mientras empuñaba un cuchillo. Finalmente fue detenido cerca de las 23. Un test de alcoholemia realizado posteriormente arrojó 1,20 gramos de alcohol por litro de sangre.
Sin embargo, esa segunda acusación terminó cayendo durante la investigación. La Fiscalía analizó los testimonios y demás elementos incorporados al expediente y concluyó que el episodio no había ocurrido en los términos planteados inicialmente. Por eso, retiró el cargo de resistencia o atentado contra la autoridad y concentró la acusación en la muerte de Chávez.
Ahora, con el plazo de investigación próximo a vencer, la Fiscalía decidió no pedir una prórroga y presentará el requerimiento de acusación formal. El fiscal Gerardo Miranda confirmó que buscará llevar el caso a juicio bajo la figura de homicidio doloso, una calificación que contempla una pena mínima de ocho años de prisión.
La defensa sostiene una teoría completamente diferente. Según explicó el abogado Nahuel Benac, Cariman no habría tenido intención de provocar la muerte y el hecho debería ser encuadrado como un homicidio culposo, es decir, como consecuencia de una conducta imprudente y no de una decisión deliberada de matar.
Cariman continúa cumpliendo prisión preventiva en la Comisaría de Dina Huapi. La medida se mantendrá hasta la audiencia de control de acusación, instancia en la que se discutirá la prueba que podría llegar al futuro debate y la calificación legal que sostendrá cada parte.
Así, el caso entra ahora en una etapa decisiva: la Fiscalía sostiene que hubo una muerte provocada deliberadamente con una camioneta; la defensa intentará demostrar que no existió intención de matar. Esa será una de las principales discusiones que deberá resolver, eventualmente, el tribunal que juzgue el caso.