2026-09-10

BARILOCHE | CONSEJO DE LA MAGISTRATURA

Caso Cendón: el Consejo define hoy el futuro del expediente y crece el rumor de que la denuncia sería archivada

El Consejo de la Magistratura sesionará esta tarde en Bariloche y el expediente que investiga las denuncias contra la fiscal jefa Betiana Cendón vuelve al centro de la escena. El resultado del sumario todavía no fue informado oficialmente, pero en las últimas horas cobró fuerza la versión de que la investigación podría terminar archivada, un desenlace que, de confirmarse, obligará a mirar con atención qué valoración hizo el organismo de las denuncias y de la prueba reunida durante casi un año.

La sesión está prevista para las 16 y, por ahora, el archivo es solamente un rumor. TDC no puede presentarlo como un hecho porque no existe ninguna comunicación oficial que permita confirmar cuál será la decisión del Consejo. Pero tampoco parece razonable ignorar una versión que circula con insistencia justamente cuando el expediente llega al momento en que sus integrantes deberán decidir qué hacer con todo lo producido.

La investigación comenzó después de la denuncia presentada en septiembre de 2025 por funcionarios del Ministerio Público Fiscal y de la Defensa Pública, quienes describieron situaciones de presunto maltrato, hostigamiento, abuso de poder, injerencias funcionales y otras conductas que consideraron incompatibles con el ejercicio de la función. El Consejo abrió posteriormente un sumario y designó como instructor al legislador Juan Murillo Ongaro, en un trámite que durante meses permaneció bajo estricta reserva.

A lo largo de ese período aparecieron varios datos que TDC fue reconstruyendo y publicando: el pedido de suspensión de Cendón que no prosperó, la continuidad de la fiscal jefa en su cargo, la salida de dos denunciantes del Poder Judicial —Tomás Soto y, más recientemente, Mónica Goye—, los cuestionamientos por la producción de prueba, los pedidos de veedores externos y la controversia generada porque los denunciantes no fueron llamados a declarar sobre los hechos que habían denunciado. También se conoció que al menos diez testigos habrían ratificado situaciones incluidas en aquellas presentaciones, aunque el contenido completo de sus declaraciones nunca fue difundido oficialmente.

Por eso, si finalmente el expediente termina archivado, la pregunta no debería reducirse a si Cendón fue sancionada o no. Habrá que saber qué ocurrió con aquello que durante casi un año estuvo bajo investigación, qué valor se otorgó a los testimonios producidos y cuáles fueron las razones concretas por las que el Consejo llegó a la conclusión que eventualmente adopte. Porque archivar un expediente no significa que las preguntas que lo originaron desaparezcan por arte de magia.

La última actuación pública

Hay además un dato reciente que vuelve a poner el nombre de Cendón sobre la mesa, aunque corresponda a un ámbito diferente. La última actuación pública de la fiscal jefa en un juicio penal terminó con la absolución de Ismael Choque Vargas por la muerte de Gastón Latiff.

En aquel debate, la acusación había sostenido inicialmente que la lesión mortal se había producido cuando Latiff ya se encontraba retirándose, una circunstancia que podía modificar por completo la discusión sobre la legítima defensa y llevar el hecho hacia una acusación por homicidio simple. El problema fue que ese tramo de la hipótesis no pudo ser probado durante el juicio y la propia Fiscalía terminó abandonándolo en su alegato de clausura.

Al fundamentar la absolución, el juez Juan Martín Arroyo recordó algo que excede largamente el expediente Choque Vargas: el Ministerio Público Fiscal no debe comportarse como una parte interesada en conseguir la pena más alta posible, sino que tiene un deber de objetividad y debe acusar exactamente en la medida que la prueba le permita sostener.

No fue una sanción disciplinaria ni una acusación contra la fiscal. Tampoco corresponde utilizar ese fallo como prueba de las denuncias que tramitan ante el Consejo. Pero sí resulta inevitable observar la coincidencia temporal: mientras el organismo disciplinario debe resolver qué encontró después de casi un año de investigación, la última acusación pública encabezada por Cendón terminó chocando contra los límites de la prueba.

Y ese límite no apareció solamente en Choque Vargas. En el informe de TDC sobre aquella absolución quedaron registrados otros antecedentes judiciales en los que tribunales de Río Negro cuestionaron distintos aspectos relacionados con la construcción de acusaciones, la utilización de prueba, la verificación de hipótesis alternativas o el respeto de las garantías durante una investigación.

Son expedientes diferentes, con hechos diferentes y resultados diferentes. No corresponde mezclarlos para construir una responsabilidad que cada uno debe analizar por separado. Pero tampoco deja de ser legítimo preguntarse qué estándares pretende aplicar una institución cuando evalúa la conducta de quienes forman parte del sistema de Justicia.

La vara que quedó sobre la mesa

Esa pregunta ya fue formulada por TDC en relación con el procurador general Jorge Crespo, a partir de la posición que asumió en otros procesos disciplinarios. En el caso de la jueza Erika Fontela, Crespo había sostenido que el maltrato y el destrato dentro del ámbito laboral no podían justificarse y consideró intolerables determinadas expresiones y conductas atribuidas a la magistrada. En aquel planteo también había valorado las consecuencias que el conflicto había provocado entre quienes denunciaban.

El expediente Cendón presenta ahora circunstancias que el Consejo deberá valorar por sí mismo. Hubo denuncias, hubo prueba, hubo testigos, hubo consecuencias institucionales y hubo funcionarios que terminaron alejándose del Poder Judicial. La renuncia de Mónica Goye, después de 19 años de trayectoria, fue acompañada por una carta en la que habló de “violencia institucional” y de un sistema que, según expresó, “falla desde su propio interior”.

Nada de eso determina por sí solo el resultado del sumario. Las denuncias deben probarse y Cendón conserva todas las garantías del procedimiento disciplinario. Precisamente por eso, si hoy aparece un archivo, lo importante será conocer la explicación completa y no solamente el resultado administrativo.

Porque después de casi un año de investigación, un expediente de esta magnitud no debería terminar convertido simplemente en una carpeta que alguien guarda en un cajón.

Debería dejar una respuesta.

Y si la respuesta es que no hubo elementos suficientes para avanzar, habrá que saber por qué.

Si la respuesta es que los hechos existieron pero no alcanzaron para una sanción, habrá que saber por qué.

Y si la respuesta es que no ocurrió aquello que fue denunciado, también habrá que explicar cómo se llegó a esa conclusión.

A las 16, el Consejo de la Magistratura tendrá la palabra.

El rumor dice archivo.

Por ahora, solamente eso: un rumor.

Pero si hoy el rumor se convierte en resolución, la verdadera noticia no será que el expediente terminó.

Será saber qué hizo el Consejo con todo lo que había adentro.

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