INFRAESTRUCTURA | AGUA POTABLE
Del lago Gutiérrez a los barrios: la obra que busca ampliar el abastecimiento de agua en Bariloche
Una nueva obra de infraestructura busca ampliar la capacidad de abastecimiento de agua potable de Bariloche y acompañar el crecimiento de la ciudad durante los próximos años. El proyecto, que ya está en ejecución, tiene como eje una nueva captación sobre el Lago Gutiérrez y contempla una planta potabilizadora, cisternas, estaciones de impulsión y más de 6.000 metros de nuevas cañerías.
La obra es ejecutada por Aguas Rionegrinas con una inversión informada por el Gobierno provincial de más de $21.000 millones. Según los datos oficiales, tendrá impacto directo sobre unos 75.000 vecinos de 30 barrios de la zona sur, aunque la incorporación de una nueva fuente de abastecimiento también apunta a aliviar la demanda sobre el sistema que actualmente abastece a la ciudad.
El recorrido del agua comenzará en el Lago Gutiérrez. Allí se construirá una nueva toma desde la que el caudal será trasladado hacia una planta potabilizadora. La primera etapa permitirá producir 700 metros cúbicos de agua por hora y, una vez completado el proyecto, la capacidad llegará a 1.000 metros cúbicos por hora.
En términos concretos, el sistema podrá sumar hasta 24 millones de litros de agua potable por día. Junto a la planta se construirá además una cisterna de 2.500 metros cúbicos. Desde allí, el agua será impulsada hacia el sector de las 645 Viviendas, donde habrá otra cisterna de 100 metros cúbicos y un nuevo sistema de rebombeo.
El recorrido continuará hacia Valle Azul y Frutillar Alto. En este último sector está prevista una tercera cisterna, con capacidad para 500 metros cúbicos. El proyecto incluye además el refuerzo de redes existentes y la instalación de las nuevas cañerías que permitirán conectar los distintos puntos del sistema.
La ejecución tiene un plazo contractual de 24 meses. Durante el invierno, las condiciones climáticas reducen el ritmo de algunos trabajos, que actualmente se concentran principalmente en movimiento de suelos y en la recepción y acopio de los materiales que serán utilizados en los distintos frentes de obra.
Más allá de las estructuras que quedarán a la vista, buena parte de esta infraestructura permanecerá bajo tierra. La apuesta es que ese tendido permita ampliar la capacidad del servicio y evitar que el crecimiento urbano de Bariloche vuelva a encontrar un límite en la disponibilidad de agua potable.
La obra todavía está en ejecución y sus resultados dependerán de que cada una de las etapas previstas llegue a completarse. Por ahora, el proyecto propone una nueva fuente de abastecimiento para una ciudad que continúa extendiéndose hacia el sur y que necesita ampliar su infraestructura al mismo ritmo que crece su población.