ESQUEL | CONFLICTO FAMILIAR
Salió con una mano escondida en la espalda y la policía pensó que estaba armado: era una olla
El episodio ocurrió cerca de la medianoche del domingo, en un paraje cercano a Esquel que las autoridades prefirieron resguardar para evitar mayores consecuencias para el grupo familiar involucrado. Una vecina alertó a la Policía por los incidentes y varios efectivos llegaron hasta la vivienda.
Según la acusación, el hombre había provocado destrozos dentro de la casa y habría intentado agredir a su madre. Cuando los policías llegaron, salió al exterior con actitud agresiva y una de sus manos escondida detrás de la espalda.
La escena podía hacer pensar en algo bastante más peligroso. Los efectivos lo redujeron y descubrieron qué llevaba oculto: una olla.
Durante la audiencia de control de detención y formalización, el procurador de Fiscalía Carlos Cavallo le atribuyó el delito de daño en calidad de autor. El acusado decidió no declarar y su defensa no cuestionó ni la detención ni el inicio de la investigación, aunque planteó la posibilidad de buscar una salida alternativa mediante una conciliación penal.
La jueza finalmente dispuso su libertad, pero con condiciones estrictas. Durante 30 días deberá mantenerse a más de 200 metros de su madre y no podrá mantener ningún tipo de contacto con ella ni con sus hermanos menores.
También se autorizó una única extracción de sus pertenencias personales, que deberá realizar con acompañamiento policial.
La advertencia judicial fue contundente: si incumple la prohibición, podría enfrentar una nueva causa por desobediencia judicial y ser detenido nuevamente.